Para los Yorubas, Ori es la cabeza interna de la persona, el Espíritu de Conciencia, el cual cada uno de nosotros recibe en el cielo. Es el símbolo del discernimiento. El destino de la persona, es decir el éxito o el fracaso, depende en gran medida en el tipo de cabeza que se escogió en el cielo.
La creencia de los Yoruba en ori como símbolo se expresa en los siguientes versos:
Ení to gbón, ( Aquél quien es sabio )
Ori e lo ni o gbón ( Se hizo por su Ori )
Eeyán ti o gbón ( Aquél que no es sabio )
Orii re lo ni o go jusú ló. ( Escogió un pedazo de ñame (papa) por Ori. )
Los Yorubas consideran a Ori una de las principales deidades de su panteón. Es reconocida como la mayor por debajo de Olodumare. Cada Ori es reconocido como el Dios personal, quien siempre está presente acompañando e interesada en resolver los asuntos personales que el destino de la persona enfrenta.
Como deidad Ori es atendido y propiciado por la religión Yoruba.
Iyamìoyá